SER O ESTAR carta de navegación XIV del año 40

Ser o no ser diria Hamlet de Shakespeare.
Si hubiera sido Lope de Vega hubiera escrito: ser o estar? esa es la cuestión.
Para ti, apasionada perdida, blanca y negra, exprimidora total, curiosa y vital, esa es la cuestión. Y cuando te ocurre, como ahora, que solo estas, tu ser y entender se convierte en una navaja de doble filo, porque estar nunca ha sido una opción.

 HAMLET.– ¿Parece? Yo no sé lo que es «parecer». Mi dolor, amada madre, no lo proclama esta capa negra que me cubre, ni la ropa de luto solemne, ni mis profundos e involuntarios suspiros; no, ni siquiera el raudal de lágrimas que a veces mana de mis ojos. Esas cosas son … el ropaje de la pena. Lo que yo siento aquí dentro… eso… eso no hay modo de expresarlo.

HAMLET.– Oh, si esta carne mía, tan, tan sólida se derritiera hasta convertirse en rocío… Oh, si el suicidio no estuviera terminante prohibido por las leyes divinas… ¡Qué mercenario, qué insulso y caduco me parece todo! El mundo es un jardín lleno de ortigas, invadido por la inmundicia y la putrefacción. Lo grosero, lo hediondo se extiende por todas partes propagando el olor a podrido.

HAMLET.– Últimamente, y sin saber por qué, he perdido toda la alegría y el deseo de ocuparme de las tareas cotidianas. Tengo tal pesadumbre en la mente que esta gran fábrica, la Tierra, me parece un promontorio yermo; y esa bóveda cristalina, ese firmamento majestuoso tachonado de fuego áureo, sólo me recuerda una infecta y nauseabunda licuefacción de vapores. ¡Qué obra de arte es el ser humano! Sus poderes de raciocinio le ennoblecen; sus facultades son infinitas; la forma de su cuerpo, su soltura y agilidad son dignas de admiración; su capacidad intelectual le acerca a los ángeles, ¡a los mismos dioses! Es lo más bello del mundo, el más perfecto de todos los animales y, sin embargo, no puedo deleitarme en la
contemplación de lo que finalmente será tierra, polvo, sombra, nada.


HAMLET.– Ser o no ser. Esa es la cuestión. ¿Qué es más noble? ¿Permanecer impasible ante los avatares de una fortuna adversa o afrontar los peligros de un turbulento mar y, desafiándolos, terminar con todo de una vez? Morir es… dormir… Nada más. Y durmiendo se acaban la ansiedad y la angustia y los miles de padecimientos de que son herederos nuestros míseros cuerpos. Es una deseable consumación: Morir…dormir… dormir… tal vez soñar. Ah, ahí está la dificultad. Es el miedo a los sueños que podamos tener al abandonar este breve hospedaje lo que nos hace titubear, pues a través de ellos podrían prolongarse indefinidamente las desdichas de esta vida. Si pudiésemos estar absolutamente seguros de que un certero golpe de daga terminaría con todo, ¿quién soportaría los azotes y desdenes del mundo, la injusticia de los opresores, los desprecios del arrogante, el dolor del amor no correspondido, la desidia de la justicia, la insolencia de los ministros, y los palos inmerecidamente recibidos? ¿Quién arrastraría, gimiendo y sudando, las cargas de esta vida, si no fuese por el temor de que haya algo después de la muerte, ese país inexplorado del que nadie ha logrado regresar? Es lo que inmoviliza la voluntad y nos hace concluir que mejor es el mal que padecemos que el mal que está por venir. La duda nos
convierte en cobardes y nos desvía de nuestro racional curso de acción. 



AGUA carta de navegación XIII del año 40

Somos agua. 
Soy agua en un taitantos % muy muy alto. Y entonces porque no puedo licuarme? 
Ir deshaciéndome poco a poco como un cubito de hielo al sol, hasta que solo quede un charco que se cuele por las rendijas y se evapore después con el calor sin dar explicación. Desaparecer, porque soy agua, sin que nadie se preocupe por ello, porque soy agua y esa es mi naturaleza. 
Que contradicción. 
Querer importar y pensar también que si no le importara a nadie todo seria mas fácil. Desaparecer sería mas fácil.

PALABRAS ENCADENADAS carta de navegación XII del año 40

Es curioso como funciona el cerebro. Como asocia palabras, asociaciones bastante obvias por otro lado.
Cuando Paula vivia en casa, un dia necesito un telefono. Esta muchacha es experta en perder, romper y hacer desaparecer los suyos. Y con suyos me refiero a los varios que tiene, asi como cargadores, tiene uno en cada puerto. 
La cuestion que tratabamos era que necesitaba un telefono o un cargador y yo no estaba en casa. Segun me conto ella despues, se puso a pensar donde podia yo tener guardados los telefonos y cargadores que ya  no uso y......albricias, donde si no, en una caja de lata con forma de cabina telefonica inglesica que tengo desde mi primer viaje a la regia isla. Por supuesto acerto.
Ayer lo recorde. Estaba buscando un libro cuya portada me habia llamado la atencion, pero no recordaba su nombre, solo que en alguna parte del titulo aparecia la palabra color. Como no, de colores tenia que ir la cosa. La dependienta por supuesto no podia ayudarme mucho y  yo no hacia mas que decirle: la muerte del color, la desaparicion del color y asi sin exito.
Al final consegui encontrarlo: "Los colores olvidados"
Olvido y muerte. Supongo que en mi cabeza viene a ser lo mismo.





QUE HACER? carta de navegación XI del año 40

































Ayer cenaba con mis príncipes. Hoy es el cumpleaños de Dante, pensé que era una cena de cumpleaños hasta que Juan Ramón me dijo que era su aniversario, y yo, en mi línea. 
Que pinto aquí? salvo que queráis mis viejos óvulos para tener un niño¡¡¡ 
Carcajada general y la incredulidad de ellos ante mi asociación de ideas. 
Charlamos, bebimos vino en esas copas tan preciosas y tan apropiadas que tienen, rompí un poquito el forro de una silla, para no perder la costumbre de hacer algún lió cuando voy a su casa. Y entre una cosa y otra y una cena excelente, como siempre con ellos, hablamos de como me encuentro. 
Es curiosa esa pregunta: Como te encuentras? Pues no se, supongo que si doy vueltas sobre mi misma como un perro que persigue su propio rabo, podría encontrarme. No veo otra manera de hacerlo¡¡¡ Bueno ya sabéis, siempre dando del revés las palabras. Creo que hay momentos en los que no tengo respuestas, o no las adecuadas, o no las que los otros están preparados para oír.
Desde hace un mes veo lo difícil que a los demás les resulta hacer algo. Supongo que se preguntan que hacer para que me sienta mejor. Que decir? Como comportarse?.
Hablar de una depresión es complicado, saber que le pasa a alguien que esta deprimido es complicado. Quizás porque la frase estoy deprimido se ha convertido en una frase hecha, en un comodín que utilizamos demasiado. Pero la depresión no es estar triste o contrariado porque algo no ocurrió como esperábamos. Estar deprimido no es no tener ganas de nada, no es la apatía ni el hastió. Y no preguntéis que es. Ni tampoco que debeis hacer.  Ahora no puedo cuidar la amistad con nadie porque ni tan siquiera puedo cuidar de mi misma, quizás eso podríais hacer, cuidar de nuestra amistad, estar y escuchar. Es lo único que se me ocurre.

DESCARTAR carta de navegación X del año 40


Sabadotrentaiunodemarzodedosmildoce

Descartar
(De des- y carta).
1. tr. Excluir a alguien o algo o apartarlo de sí.
2. tr. En una elección, prescindir de algo o de alguien.
3. tr. Rechazar, no admitir.

Ordeno y limpio todos los libros que tengo. Tiro lo que no es útil, lo que no quiero e incluso lo que en otro tiempo amé y ya no significa nada. Tengo que conseguir que todo entre. Y aunque no me guste tendré que apilar algo, hacer capas. Abajo lo que no uso pero quiero conservar e ir subiendo.
Tardo mucho en hacer estas limpiezas, no puedo colocar las cosas de cualquier manera. 
Subo la escalera y bajo la escalera un millón de veces. Todavía hace frió para ir sin calcetines. Llevo los tabi que me regalaron Dante y Juan Ramón. Se me ha clavado un espina en el pie. Al final he pasado toda la tarde con un tabi si y otro no, medio descalza, las uñas plateadas y mi anillo en el dedo.
El tiempo pasa deprisa porque yo me lo tomo calma, y con la calma, mil cosas se me vienen a la cabeza. Quienes y cuandos, dondes y porqués, los cuadros de la pared, las fotos enmarcadas, que me llevaría a una isla desierta?, que hace que me sienta en casa?.
Con todo este ordenar todo se desordena durante semanas, hasta que se ordena de nuevo. Encuentro lo perdido, lo que busque porque necesitaba y ya no necesito, lo que busque con tristeza por no encontrar y ya no alegra. Lo que hace que recuerde grandes alegrías, grandes penas, grandes momentos. Lo que me produce ternura, cariño, deseo de volver, incluso ira.
Las fotos cambian de marco, de lugar en el muro, algunas desaparecen y otras las sustituyen en un vano intento de que algún día el muro este completo.
Siempre escuche que los amigos son hermanos elegidos, si fuera cierto no saldrían de la pared, pero lo hacen y el lugar pasa a ocuparlo otro, aunque siempre dejan un pequeño vacío.
Si tuviera que elegir me quedo el Guernica porque siempre hará que me sienta en casa. Benedetti, José Luis Sanpedro, Isabel Allende, Bukowski, Peter Pan en los jardines de Kensington [por tu bien Paulis espero que no lo hayas perdido¡¡¡¡], Corto Maltes, Sandman y el diccionario de la real academia española de la lengua, porque llenan mi alma de belleza, momentos y lugares, de palabras, porque son todos ellos jardines mágicos donde reposar al abrirlos. Fotos, solo algunas. Mi caja de aventuras y la lata de mis tesoros.
Demasiado equipaje quizás?, no lo creo, todo cabria en una sola caja.