miercoles cuatrodeenerodedosmildoce en transito [A6, destino Salamanca]
Esta claro que sin un wifi cerca estamos perdidos.
Pertenezco a la primera generación del bienestar, al boom demográfico de los años 70.
Hemos tenido que aprender deprisa a manejar ordenadores, hemos visto el paso del vinilo y el caset al CD y de ahí al MP3, el 4 y quien sabe después. Hemos guardado datos en disquets de 4,5megas, después CD's de 700megas y DVD's de 4,7gigas. y de eso al pendrive. Y ahora ni eso, compartimos datos en espacios virtuales ubicados en servidores que pueden estar físicamente en cualquier parte del mundo. Del teléfono fijo, al móvil y en pocos años a teléfonos que te recuerdan cumpleaños, teléfonos, direcciones. Teléfonos que hacen fotos, que te dicen donde estas, y que tienen sistema operativo. Bendita conexión a la tela de araña.
Lo malo son las dependencias que nos crean todas estas redes de información.
Viajo en bus, el tren aunque mas cómodo, tarda mas y no tiene wifi¡¡¡, estaba clara la opción Bus con wifi.
Y al mismo tiempo que viajo, busco imágenes en la red, escribo, y escucho música. Eso si, sigo escuchando mas o menos lo mismo que hace 15 años, en otro formato, pero lo mismo, en ese sentido estoy totalmente out.
Y hoy me levante con antojo de Extremoduro. Cuando los escucho siempre pienso en Fernando, todavía tengo la entrada de aquel concierto en el palacio de los deportes antes de que ardiera.
Como todo, tiene cosas buenas y grandes desventajas. Y como todo, si vas hacia los extremos, te conviertes en un "ismos". Y los ismos no son muy buenos. No quiero ningún ismo que cuestione o me impida decir lo que pienso porque se sale del pensamiento del grupo. Y para grupos, los de música, los de coros y danzas, los grupos electrógenos, los de apoyo, terapia y sobre todo los grupos de amigos.
Y como casi siempre empiezo por aquí y acabo en los cerros de Ubeda.
Pertenezco a la primera generación del bienestar, al boom demográfico de los años 70.
Hemos tenido que aprender deprisa a manejar ordenadores, hemos visto el paso del vinilo y el caset al CD y de ahí al MP3, el 4 y quien sabe después. Hemos guardado datos en disquets de 4,5megas, después CD's de 700megas y DVD's de 4,7gigas. y de eso al pendrive. Y ahora ni eso, compartimos datos en espacios virtuales ubicados en servidores que pueden estar físicamente en cualquier parte del mundo. Del teléfono fijo, al móvil y en pocos años a teléfonos que te recuerdan cumpleaños, teléfonos, direcciones. Teléfonos que hacen fotos, que te dicen donde estas, y que tienen sistema operativo. Bendita conexión a la tela de araña.
Lo malo son las dependencias que nos crean todas estas redes de información.
Viajo en bus, el tren aunque mas cómodo, tarda mas y no tiene wifi¡¡¡, estaba clara la opción Bus con wifi.
Y al mismo tiempo que viajo, busco imágenes en la red, escribo, y escucho música. Eso si, sigo escuchando mas o menos lo mismo que hace 15 años, en otro formato, pero lo mismo, en ese sentido estoy totalmente out.
Y hoy me levante con antojo de Extremoduro. Cuando los escucho siempre pienso en Fernando, todavía tengo la entrada de aquel concierto en el palacio de los deportes antes de que ardiera.
Como todo, tiene cosas buenas y grandes desventajas. Y como todo, si vas hacia los extremos, te conviertes en un "ismos". Y los ismos no son muy buenos. No quiero ningún ismo que cuestione o me impida decir lo que pienso porque se sale del pensamiento del grupo. Y para grupos, los de música, los de coros y danzas, los grupos electrógenos, los de apoyo, terapia y sobre todo los grupos de amigos.
Y como casi siempre empiezo por aquí y acabo en los cerros de Ubeda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario