Se me escurre entre los dedos.
Se escapa.
Tanto si me gusta como si no las cosas se desencadenan como los otros han decidido.
No tengo nada que decir.
Y es obvio que no son como me gustaría, y lo que quiero, pufff... quien sabe donde se quedo. Como cuando el agua se derrama.
Entra por todos lados, se cuela en todos los resquicios, encuentra hasta las grietas desconocidas. Pero una vez derramada ya no es posible que vuelva a ser.
Ya no se puede encauzar. Como si las cosas no pudieran transformarse en otras.
Y se pierden, se pierden en los resquicios y las grietas, se olvidan entre las fisuras.
Me duele el pecho. Como si alguien me aplastara los pulmones y no quisiera que respirara. Pero no me ahogo. No me falta en aire. Solo ese dolor pesado y ese llanto. Y es curioso, porque en vez de sentir vacío por la perdida, sientes que te tiraron sobre el corazón una piedra de 500K. Imagino a mi corazón en la plaza de los fueros, vestido de blusa, intentando levantar un pedrolo y y y y y fallaaaaaaa.
Ohhhh que pena has estado a punto de no perder, pero no, perdiste!!!!
Ya no se puede encauzar. Como si las cosas no pudieran transformarse en otras.
Y se pierden, se pierden en los resquicios y las grietas, se olvidan entre las fisuras.
Me duele el pecho. Como si alguien me aplastara los pulmones y no quisiera que respirara. Pero no me ahogo. No me falta en aire. Solo ese dolor pesado y ese llanto. Y es curioso, porque en vez de sentir vacío por la perdida, sientes que te tiraron sobre el corazón una piedra de 500K. Imagino a mi corazón en la plaza de los fueros, vestido de blusa, intentando levantar un pedrolo y y y y y fallaaaaaaa.
Ohhhh que pena has estado a punto de no perder, pero no, perdiste!!!!
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