Thuesday trecedediciembrededosmilonce in london
Son las 5:00 in the morning y el bus a elephant and castle va lleno. Los ingleses ponen las calles antes que nosotros, pero estas no son horas, hombre por dios¡¡¡¡
Llueve y el viento es fuerte, la ciudad me despide con sus mejores galas. Tengo mucho sueño, demasiado para que mi cerebro consiga reordenar todo el día de ayer.
Después de una hora y media llego al aeropuerto y solo puedo pensar en café. Me tomo mi tiempo, es pronto todavía. A las siete intento atravesar el control de equipajes con lo que yo creía era mi billete electrónico, pero me dicen que ni hablar, ni en ingles ni en castellano, que tengo que ir a hacer el check in. Corro la mostrador, son las 7:13 minutos exactamente , según el reloj de puntualidad inglesa que esta detrás de la madam inglesa a la que no consigo entender y que me dice que el vuelo is close. Como que close? pero si el vuelo sale dentro de 45 minutos¡¡¡¡¡ pero ella insiste que no y yo que si, y ella llama y yo que si y vuelta a lllamar y yo vuelta a insistir, finalmente me manda a que me den otro billete para el próximo vuelo al mostrador de la compañía aérea. Allí una misses a la que tampoco consigo entender, vuelve a llamar y al final me dice que run, run y vuelta otra vez a ver a la madam. Que si guachi gua, guachi chu, , llamada y llamada, y me imprimen la tarjeta de embarque, yo solo consigo entender que run, run and not stop.
Hablan para dentro y se comen la mitad de las silabas.
En el control me hacen quitar hasta las zapatillas, que olor a pie sudao y yo run que te run and not stop hasta la puerta 2, pero no, para ir a las puertas de embarque hay que coger un tren. Me bajo en la primera parada, y run, run y requeterun hasta que ya no respiro. Porque cuando llegas tarde, la puerta a la que vas siempre esta al final?.
Tengo la sensación que no voy a llegar, o si llego lo primero que verán serán mis pulmones saliendo por mi boca. Si después de esta carrera no he hecho mas de las 4 horas semanales de ejercicio, que venga el demonio y me tire rodando escaleras abajo.
Por fin llego a la puerta de embarque bajamos escaleras, seguimos un túnel y llegamos a una gran cola de gente que espera. 20 minutos¡¡¡¡ no 2 ni 3, ni llegar corriendo y ver a la azafata esperándome, no¡¡¡¡¡ 20 minutos esperando para entrar por la puerta del avión.
Lo que sigue no lo escribo para que no quede constancia por escrito de todos y cada uno de los palabros que se y que mi madre ni siquiera sabe que se.
Por fin me acomodo, me siento, me relajo y me duermo.
zzzzzzzzzzzzzzz
Me despierto, el hombre del asiento de atrás no para de golpear mi espalda con las rodillas, me tiene hasta el moño. Y hablando de moños, de nuevo otra azafata a la que le han pegado un donuts en el cogote, aunque bueno a esta le queda mejor.
Me pongo música para adormecerme, pero esto es tan estrecho que si o te mete el codo en las costillas el de la izquierda, el carrito de las bebidas te aplasta el pie no sin antes golpearte la rodilla con el asiento.
Estoy agotada de esta larga mañana y un poco de mal humor. Redormito de nuevo y al despertar me doy cuenta de lo que me rodea. La madre del demonio, esto es un air bus del isserso ingles¡¡¡¡¡. Todo superan la edad de jubilación, salvo algunas parejas con mil niños que no paran de gritar, llorar y corretear por el pasillo. Tengo la sensación de haber comprado el ultimo asiento de un vuelo fletado por servicio social ingles para llevar de vacaciones a islas exóticas a jubilados y familias numerosas. Así me ha salido de barato el billete¡¡¡¡¡
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