Mientras preparo la cena escucho una película,
y una frase ha llamado mi atención: “hacia mucho tiempo que no olía la belleza”
Siempre he pensado mucho en los
sentidos. Tocar siempre fue un acto natural para mi. Recuerdo el tacto de esos
clavos enormes y oxidados que tenían las puertas de madera de la casa vieja de
mis abuelos, era muy diferente a esos otros que carecían de oxido y estaban
suavizados por el tiempo y el tacto de todos los que los habían tocado antes
que yo. Recuerdo el sabor de mis dedos después de haberlos pasado por ellos.
Mientras corto unas manzanas pienso en
el sonido de la comida. Y me doy cuenta que no son iguales todas las manzanas,
no saben igual, no huelen igual, su tacto no es el mismo, ni en el paladar ni
en los dedos y me doy cuenta que tampoco suenan igual al cortarlas, aunque sean
todas manzanas. Y tampoco suenan igual cuando les das un toque con los dedos.
Me pregunto entonces como suenan las
cosas que se supone que no suenan?. A que saben las cosas que se supone no
tienen gusto?. Que imagen tienen las cosas que se suponen no se ven?. A que
huelen las cosas que se supone no tienen olor?. Que tacto tienen las cosas que
se supone no se pueden tocar?

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