HILANDO carta de navegación XXXVII

Me lavo los dientes antes de salir camino del dentista y pienso en Laura, no me ha respondido al mail, donde andará metida? En la selva de chiapas o en alguna playa perdida de la ribera Maya?. 
Me he puesto el chandal, dispuesta a volver a casa andando cuando salga del dentista. Tengo que hacer ejercicio por prescripción de la gordita de mi endocrina. Y aunque hay muchas cosas de ese régimen de 1500 calorías que me paso por el forro, por lo demás he reducido mi consumo alimentario, pero sigo sin ver ningún tipo de resultado. Deducción: Tengo que mover el culo, va a ser la única manera de que deje de ser una bolita. Además quiero cansarme, haber si esta noche duermo. 
A las 4:30 aprox me desperté y tras dar mil vueltas en el sofá, en la cama y en la casa, no me pude dormir. Dieron igual las drogas y el alcohol que me tome a las 11. Eran las 6 y pensé que era buena hora para ponerse a hacer algo. Le he metido una buena patada a la web del almacén como para poder presentarla, y aunque todavía queda mucho por pulir ya va pareciendo algo decente. Y entre la web, correos a las chicas para que la vean, pedirles que me envíen cositas para poner en ella, informes sobre mis investigaciones sobre cuentas bancarias, me he plantado en las 2 de la tarde y sereno.
Después de eso, nada.
Me lavo los dientes mientras pienso en Laura. Salgo de casa, me enfundo los cascos para aislarme y me monto en el metro, me bajo en Pueblo Nuevo y espero pacientemente en la sala de espera que esta llena a rebosar. Y ahí estaba, como si la hubiera llamado, un correo de Laura.
No me cuenta gran cosa, pero me emociona la coincidencia y paso todo el rato contestándole y escuchando música. Estoy tan metida en mi burbuja que Carmen tiene que llamarme varias veces hasta que me sobresalto.
Lola me quita las gomitas y me pone otras, no lleva mas de diez minutos, pago ateamente, o sera agnosticamente o laicamente o ninguna de ellas? Por que creer lo que se dice creer, creo en la naturaleza como un gran ser vivo en el que todo esta interrelacionado. Entonces si al diccionario me remito tendré que decir que soy agnóstica, aunque me gustaría mas volver a las creencias griegas y declararme politeísta, todo eso tiene mas lógica para mi.
Y después de este madeja de pensamientos rápidos que desarrollo en el tiempo que tardo en pagar y salir a la calle, me meto en el día% y compro dos tabletas de chocolate, una bolsa de caramelos y unos zumos. Jodete dieta¡¡¡¡ Y arriba ese espíritu de contradicción¡¡¡¡
Salgo del día% como si me persiguieran y comienzo mi ejercicio de andar deprisa. Sigo enfundada en la música, es la única manera de abstraerme de la gente. 
Y camino y camino y camino, deprisa, como huyendo, o en realidad como si con esa carrera fuera a conseguir vomitarlo todo, expulsar toda esa mierda que me invade, todos esos sentimientos asquerosos que hacen que me sienta tan mal.
Paso por el metro de quintana, mi pensamiento se desvía hacia sanabria, provincia de Zamora, la tierra de mi madre. Allí hay un pueblo que se llama quintana. Y pienso en mi madre, mi verdugo mas grande, la que mas me ama. Se preocupa demasiado. Pero no puedo seguir cargando con eso. Le he dicho que si no duerme es problema suyo, que yo tengo los mios. Cruel? Necesario.
A estas alturas paso por el carmen y mi pensamiento gira de nuevo. Seguirán viviendo allí los padres de Jota? Gran tipo Jota. Buenos momentos, buenas caminatas con mochila y mucho campo.
Veo un bar en la acera de enfrente que se llama Rock & Nino's y mi mente gira de nuevo. Que sera de Nino? Ángela me ha contado que esta bien. Vaya final mas malo el nuestro, a veces pienso que enloqueció, se trastorno en cuanto Guido llego y descargo conmigo una rabia como nunca imagine. Mi padre me dijo, tras el accidente de coche: "Ese chico esta enamorado de ti". En ese momento me reí. Pero después de lo que pasó, que no venia a cuento de nada, y de que le dijera a Ángela que podía irse donde estaba yo, muerta para él, pensé que podía tener razón. Pero si era así, porque nunca me lo dijo? Y mira que tubo tiempo, cinco años¡¡¡¡
Estoy en ventas y mi camino mental se entrelaza con la época en que Guido y yo vivimos allí mientras rehabilitaban mi casa. Pienso en él y me salen espumarajos por la boca. Le odio, ojala le parta un rayo. Y me pongo a pensar en el gilipollas que dijo que el odio es otra forma de amor. Porque no le quiero, ni tenerlo cerca. De echo no es ese "le odio" que uno dice de mientras llora amargamente el daño, es un "le odio, le odio" pero sin sentimiento. Y aunque no creo que sea muy bueno para mi alma, es lo que hay y no va a desaparecer. Igual que no olvidas a los que has amado, nunca olvidaras a los que te aniquilaron mientras decían amarte. Todos hablan de olvidar, de pasar pagina, pero no creo que me sea posible. Rencorosa? Supongo que si. Aunque hasta ahora es la única persona a la que nunca podre perdonar.
Joder, no puedo mas, estoy sin aliento y veo la cuesta que va desde la plaza de toros hasta Manuel Becerra y pienso que ya no doy mas, ahora o nunca me meto en el metro, y sigo adelante. Paso por delante de la casa donde vivió Dante cuando llego a Madrid. Me sale una sonrisa amplia y otra mas por Juan Ramón, buena gente, buenos amigos. Luego pienso en Silvana, esa es otra que te quiere mucho hasta que se chifla el moño y deja de hablarte, también sin venir a cuento.
Y en eso estoy cuando llego a Manuel Becerra. Sigo adelante, ya no voy tan deprisa, obviamente estoy cansada y he bajado el ritmo, pero además ya no tengo esas ganas de vomitarlo todo. Me siento mas ligera, metaforicamente hablando por supuesto, porque bolita sigo siendo.
Al pasar por delante del café & te de la esquina recuerdo una entrevista de trabajo absurda que tuve allí con un tipo rarisimo hace muchos años. Aquello me pareció subrealista y lo mejor de todo esto es que me mando el inem, y no podías dejar de ir porque sino te retiraban la prestación, este recuerdo me provoca una carcajada.
Sigo por la calle Alcalá y en ese tramo pienso en Margarita y Enrique y en sus muchos hijos, y en el año que vivimos en su casa antes de ir a ventas, hay que joderse lo que se alargo la dichosa obra de mi casa. Su imagen me inunda de agradecimiento y de la risa de Margarita, la persona mas positiva que conozco. Estaba en su casa, en la calle goya, justo frente al palacio de los deportes, cuando se incendio. Esa casa era un jaleo constante. Un jaleo muy divertido. El palacio de los deportes siempre lleva mi mente al mismo sitio, Fernando. Con él fui allí al concierto de Extremoduro, me regalo la entrada porque yo no tenia dinero. Muchos momentos divertidos. Fernando y sus enormes ojos que lo expresaban todo. Su sentido del humor. Mucho tiempo sin verle. Lo ultimo que supe de él me lo dijo Cristina en una visita que le hicimos a Monika cuando estubo tan chunga con la depresión. Su madre murió y también Beltxa su perra. Una labradora preciosa totalmente negra. Yo le puse el nombre. Beltxa en euskera significa negro. Cuando Cris me lo contó, le dije que le llamaría y a Cris no se le ocurrió otra cosa que decirme que le dejara en paz y que no le diera el coñazo, que Ángela y yo eramos unas metepatas. Acabamos discutiendo. Supongo que me harte de esa manera en la que Cris nos trataba a mi y Ángela, con esa condescendencia y superioridad, que te hacia sentir tan pequeña. Y de Monika? que decir? Un día dejo de cogerme el teléfono.
Llego al cruce de Alcalá con goya y mi mente vuelve a girar. Al pasar por Salvador Bachiller pienso en Loulou. Hay que joderse que cantidad de muertos están saliendo de sus tumbas.
Sigo por Alcalá o voy por goya? Goya. Ese tramo de Alcalá no me gusta, aunque pase delante del retiro y esto de nuevo me lleva a otra persona, la señorita Matesanz. Todo un descubrimiento. Recuerdo perfectamente la primera vez que la vi. Suele pasarme eso con la gente que sera importante en mi vida. Supongo que a veces pasa que ves algo en la gente y sabes que hay un nexo. Fue hace tres años, mas o menos, desde entonces hemos coincidido varias veces hasta que hace poco hemos trabajado juntas. Un día tuvimos una larguisima charla. Supongo que aunque la sinceridad siempre ha sido mi fuerte, en este momento lo es hasta el dolor, y no el mio precisamente. Es como decirle a un amigo: "susto o muerte?" y cualquiera de las opciones es mala. Pobres mis amigos, que paciencia, por eso quizás me aislo tanto, no quiero dañar a nadie. Pero con la señorita Matesanz, es diferente, charlamos de todo lo importante durante varias horas. Es la primera vez que le hablo a alguien de mis delirios suicidas sin sentir vergüenza o miedo de ver la cara del otro. Con ella fue fácil, supongo que entre sus delirios y los mios todo quedo neutralizado.
Si me pongo a pensar en ellos me remonto a mi adolescencia y desde entonces han ido yendo y viniendo. Ultimamente son muy frecuentes.
Elijo Goya y me horroriza que el corte ingles esta absorviendo toda la manzana, menos mal que la tienda de bacalao se mantiene y recupero la esperanza.
Sigo caminando y caminando por un barrio que odio. Este trazado rectangular hace que me sienta perdida, confundo príncipe de vergara con serrano y de las demás ni te cuento. Ni siquiera se a que altura esta nuñez de balboa y eso que llevo once años de los treinta de hipoteca en una sucursal de esa calle. Once años¡¡¡¡ Se han ido como un suspiro, pero están llenos de tantas cosas como si fuera una vida entera. Si mi tiempo sigue a este ritmo esta claro que si, definitivamente soy una vividora de elite.
Ya estoy en colon, tengo la planta de los pies destrozada, tenia que haberme puesto las converse rojas, o unas plantillas a estas caca zapatillas. Quiero unas Neltec. Ji ji ji.
Miro el reloj y ya llevo una hora caminando. No se cuantos kilómetros he hecho, no creo que sean muchos, pero la verdad, nadie me puede decir que no es una buena marca. Me planto por supuesto y cojo el bus, pensando si al llegar a casa seré capaz de reprodudir todos estos devaneos mentales. Lo mas probable es que al llegar caiga rendida y no pueda escribir ni dos lineas.
Me bajo en San Bernardo y camino hasta casa. Veo mi calle, mi barrio querido, y al llegar a la esquina pienso en otro de esos cadáveres de mi vida. Diego, y lo de cadáver le va que ni pintao. Me gusta ese chico, su sarcástico y ácido sentido del humor, esa visión tan negativa del mundo y de la gente, un creencias descreídas, esa mirada que te penetra hasta lo mas profundo como queriendo ver que hay dentro, cuando en realidad no puede ver nada mas que su propia decepción por todo.
Llego a casa, consigo subir las escaleras, como algo y me pongo a escribir, y aunque deseo caer muerta de agotamiento, no es así, aquí estoy, me he drogado y me estoy tomando mi rico ron con limón, pero del sueño no se nada, Sandman hace tiempo que no viene a visitarme. Esperaba verle hoy, pero no.
La 1:15 y sereno.

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