LONDRES carta de navegación XII

in london domingo oncedediciembrededosmilonce

Camino del centro de londres en un bus rojo tan típico de aquí.
He decidido que iré a todos sitios en bus, por lo menos así veo la ciudad, con el poco tiempo que tengo no va a dar para mucha cosa turística que digamos.
La fiera viene conmigo pero también llevo el látigo.
La luz de este país es como la recordaba y hace que todo sea gris.
Me encontré con Teresa y fuimos a cenar a casa de Dani. 

[ hay que joderse que tenga que venir hasta aquí para que estos dos se encuentren después de no se cuantitos meses ]

Dani tiene tiene tres compañeras de piso geniales, todas nórdicas, y para lo que cabria esperar son bastante cálidas, muy cálidas de echo. Una de ellas sale con un griego y otra tiene un novio suizo, que ha venido a verla.

[ cuando entre por la puerta, los vi al fondo en la cocina, se besaban, pero aquello mas que un beso parecía una explosión nuclear, se notaba la pasión y la alegría y no es que estuvieran magreándose mientras preparaban la cena, era solo un beso robado y corto, entre que busco un cuchillo y tu estas lavando la ensalada, pero ambos brillaban, o eso es lo que yo sentía, los demás parecen no darse cuenta de esas cosas ]

Se conocieron todos en Berlin, la noruega, la sueca, el suizo, el español......y alguno mas que andaba por ahí y que no se de donde coño era. Por supuesto que todos hablan inglis perfectily y a mi ahora mismo no me da el cerebro ni para el castellano.
En estas situaciones me siento imbécil, yo sabia ingles¡¡¡¡ , esto me recuerda que tengo que seguir con el curso online que he empezado para ver si recupero en ese paseo por la memoria en el que ando inmersa.
También estoy haciendo otro de portugués, porque la idea de ir a Brasil ronda y ronda, y cuando a mi algo me ronda, al final me ronda.
Me gusta la Europa que esta gente construirá, si les dejan, claro.
Como era de esperar aquí va todo al revés, hasta los pomos de las puertas giran al revés.
Me encantan los indios con sus turbantes.
En breve espero cruzar el Thamesis. Daniel vive en el sudeste de Londres.
Desde que salí  de su casa la luz ha cambiado, sale el sol tímidamente de entre las nubes y ya no parece todo gris, bueno un poco, pero es de las capas de hongos acumuladas que tiene todo aquí, por la humedad.
Tengo la sensación contraria  a la que tuve en Berlin. London esta obsoleta y anticuada. Berlin en cambio precisamente por haber sido destruida, esta por construir.
El autobús no para de hablar: one-seven-one to holborn, el chico de pelo grasiento que esta sentado delante mio no para de reírse con el libro que esta leyendo y un chino que acaba de montarse y lleva en la mano un brick de batido de fresa canta en alto las canciones que escucha en su reproductor.
Por fin aparece el Thamesis y puede verse en la lejanía el big ben, la torre de londres y el parlamento. London ya esta aquí¡¡¡¡¡¡

Desaparecer. Benigno lunar



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